Revisamos el concepto de saludo, para encontrarnos con que la mayoría de nuestras interacciones son vía conexión telefónica o aplicaciones. Lo mismo con la costumbre de comprar nuestros víveres, ya no estamos saliendo y no sólo para comprar, sino también para otro tipo de trámites, incluído las visitas a nuestros familiares o amigos.
Reflexionando, desde que nos levantamos, hasta que nos acostamos, se ha movido o está acomodándose en nuestras vidas.
Estar atentos, vivir cada momento en conciencia, para encontrar el sentido, disfrute y entender que en adelante debemos aprender a estar preparados para enfrentar no sólo las nuevas formas de comprensión y adaptabilidad de los conceptos. También para comprender que los cambios nos enseñan que nada es para siempre;
como nuestra existencia, que es necesario poner el acento en lo bueno de aquello que constituya un desafìo o aprendizaje, así como que las personas se equivocan y que nosotros nos podemos equivocar. Poner el acento en reconciliarnos con nuestro espíritu para luego hacerlo con los nuestros, con el resto. Aprender a descubrir la belleza de los momentos, en los pequeños detalles, en las singularidades de lo general, descubriendo que hasta nuestros pequeños hermanos, los animales, pueden enseñarnos maravillosas lecciones.
Poner el acento en que éste tiempo puede ser un recuerdo para atesorar, por lo que sería bueno, precisamente buscarle el aspecto bueno y positivo... Después de todo, la vida la construimos nosotros, con nuestros pensamientos, sentimientos, palabras y acciones. ...PONER EL ACENTO EN ELLO...


