No se como se me pasó el tiempo... ¿Será por qué me gusta esto de enseñar? o ¿De sentirse útil ante tanto espíritu doliente necesitado de una y mil cosas... Pero sobretodo de afecto? La verdad, es que lo mismo debe suceder con nuestra existencia y claro, si este proceso ha sido parte de ella. Con mucha entrega, mucho sacrificio, mucho profesionalismo y especialmente "paciencia y tolerancia" a raudales. Desde que ingrese al establecimiento, por allá en el año 2004, sabía que algún día, tendría que partir. Y aqui estoy asistiendo a entrevistas laborales y esperando la oportunidad para volver a la batalla, en otro campo con otros soldados... Pero expectante y ganosa, si al final es mi vocación en la vida. Enseñar... Un pretexto para hacer mejores personas o ayudar a construir caminos y puentes para los que intentan avanzar, deseen cruzarlos. La educación, la vida misma. Hoy cuando todo es relativo y finito, mas que nunca, soy Quijote sin armadura, dispuesta a dar la vida en el intento por dar sentido a la existencia de tantos niños y niñas, chiquillos y chiquillas, que no saben porque estan en este espacio de tierra y tiempo...
Donde las familias a las que pertenecen, sólo quieren que la escuela se haga cargo de todo con respecto a sus hijos... Y bueno estos jóvenes, parecen darse cuenta y de hecho lo notan, respondiendo tanto al sistema educativo, como a sus familiares con irreverencia y displicencia. Nos quejamos, si, todos nos quejamos... Habrá alguna persona consciente en toda esta historia presente, proyectada al futuro... Que pueda captar y aterrizar a esos padres y madres para corregir lo que parece incorregible? En fin menos quejas, más ocupación... Y mucha fe en esos chiquillos que se derriten por una palabra de aliento, por aprobación, por afecto... Buen comienzo del año escolar a todos los docentes de corazón. Por unos hombres y mujeres auténticos en el futuro. Amén.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario