abril 04, 2012

¿DISCRIMINACION DE GENERO?

...Hoy, después de mi clase de Pilates, me dirigí al hipermercado Lider, con la intención de paliar mi deuda contractual... Ingrese hasta el fondo y me paré frente al mesón donde se efectúan pagos y cambios... Esperé pacientemente, mientras observaba lo que sucedía en mi entorno: Un molesto guardia contestaba indignado su radio y escribía un libro... Un señora que hacía mucho rato esperaba para que le envolvieran un pijama que había comprado... Y... Una dependienta detras del mesón... Con una cara interminable, larga de kilómetros... Cuando se alivió un resto me acerque al mesón para solicitarle me recibiera el pago... Sinceramente no alcance a entender todo lo que dijo, pero con la mejor de las actitudes, busque en mi bolso, la tarjeta de la que hablo y el dinero, lo saque y lo puse sobre el mesón... No se si ladró o atendió a las personas y de pasada al guardia, que había caminado, desde su ubicación hasta mi lado en el mesón... El pobre hombre, daba la impresión de que iba a reventar... Para colmo la señora detrás del mesón también lo intimidó oralmente, y de pasada a mi, me ladró -Le dije que tenía que ponerse a la fila en una de las cajas- Le respondí que no me había dicho nada... Preferí no seguir escuchando lo que decía y volteé a atender al guardia, que se quejaba del día negro y duro... Lo miré mientras la dama en cuestión seguía vociferando, y le dije: -No importa señor, tenga desde ahora, una positiva actitud y las cosas cambiaran- Mientras me alejaba para enfilar a una de las cajas...
Ya en la caja, delante mío había una señora, con su marido, que parecía estar mas que incomodo... Ella le pasó un fajo de dinero y le dicto su carné, el lo escribió en uno de los billetes... Mientras esto sucedía, el caballero en cuestión, impaciente, replico a su mujer para que no fuera a salir "sin pagar", con unos guantes rojos que ella tenía en la mano, luego para que ella pagara, luego porque no quería pasar por caja el, porque no tenía la tarjeta, porque ella debía pagar, para que se corriera... En fin la señora, lo dejo sólo y se alejo de él hacia el interior del recinto. Este caballero avanzó, le dejo el dinero a la cajera en la banda, donde se colocan los productos para pagar... Mientras le decía a la cajera el número de carné y reclamaba porque no debía pagar el, esa cuenta... Se volteó y comenzó a llamar a su mujer... Pero nadie contesto. La cajera trato de explicarle que necesitaba la tarjeta o un cupón que debía sacar de las máquinas... A esas alturas, ya gritaba como loco, despotricando y reclamando contra todo y especialmente contra las mujeres...
Yo ahí parada, detrás de él, tomé distancia hasta que logré que saliera... Cuando avance hasta la caja, la señora de la caja, estaba descompuesta... Intenté tranquilizarla diciéndole, no le pida peras al olmo... Puesto que ya en la fila estaba denostando y recriminando a su mujer... Pagué mi cuenta y salí pensando en que queda mucha tela por cortar para que haya el ansiado respeto que necesitamos las mujeres... No son derechos, sólo respeto. Pero en una sociedad, donde la propia mujer es incapaz de respetar a su propio género. Entonces no podemos pedir nada a los varones. Sólo respeto, eso haría la diferencia, pero ha de nacer primero del propio género.

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